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BERLÍN
Idiosincrasia de buen paladar.
Texto y Fotos: Sergi Reboredo
 
Nos adentramos en Berlín para describir el maridaje entre la buena cocina y el turismo a través de los diferentes restaurantes innovadores que marcan la tendencia de la multicultural gastronomía berlinesa.
 
 
KREUZBERG
El barrio de los artistas (también culinarios).
 

Muchas cosas han cambiado en aquel Kreuzberg obrero de los años 60 en los que las tensiones raciales, las revueltas estudiantiles, las casas ocupadas, y los altercados policiales eran el pan de cada día. Ahora Kreuzberg es el barrio de los artistas, y al referirnos a artistas también nos referimos a cocineros que son verdaderos artistas y creadores. Si existe una calle en Kreuzberg que pueda resumir todo el barrio, ésta es Bergmannstrasse. En esta arteria se respira la auténtica influencia turca en Berlín.

Es un barrio que no descansa y en el que se puede encontrar fast food de calidad a cualquier hora del día. Uno de los establecimientos con más auge es el Curry 36. No existe en todo Berlín un lugar mejor para probar cualquier tipo de salchicha alemana, la prueba es que siempre, a cualquier hora del día, está lleno de gente. El éxito es tan brutal que venden camisetas, y bolsos con el eslogan de “Curry 36”. Incluso comenta uno de sus camareros que uno de sus clientes es el excanciller Schröder.

Otro restaurante de comida rápida afamado en la zona es el China X-Berg. Un puesto callejero en el que preparan deliciosa comida asiática y que cuenta con mesas exteriores bajo unos llamativos toldos rojos.

Para los amantes de la comida mexicana auténtica y nada adulterada de tex-mex es recomendable una visita al Chaparro, el restaurante del chef mexicano Raul Oliver Arriaga. En sus fogones se elabora la típica comida mexicana de puestos de calle, como los famosos Burritos, los tacos o las ricas y conocidas quesadillas elaborados todos de manera artesanal.


COCINA TRADICIONAL
La comida alemana suele ser bastante contundente y alta en contenidos calóricos. Se trata de una cocina sencilla que no le da especial importancia al aspecto del plato, sino a la cantidad. La cocina de Alemania también es conocida sobre todo por sus salchichas, muy variadas en cuanto a colores y sabores.

"En Alemania se pueden encontrar cerca de 1.500 tipos de salchichas diferentes."

Un plato típico alemán, y que no es nativo de Berlín, pero que se consume mucho en la ciudad, es el codillo de cerdo con puré de patatas y chucrut (Eisbein o Schweinsaxe mit Kartoffelpuree und Sauerkraut).

Existen muchos restaurantes repartidos por la ciudad en los cuales degustar este típo de comidas. El Marjellchen es uno de los restaurantes mejor valorados por los berlineses en cuanto a especialidades prusianas se refiere, en una atmósfera retro. El Funkturm está ubicado a 52 metros de altura en una de las torres de radio más emblemáticas de la ciudad. Ofrece un menú gourmet por 23 euros que es bastante aceptable, aunque solamente por las vistas ya merece la pena. Zum Nussbaum es uno de los mesones históricos del barrio de San Nicolás. El restaurante Volt está ubicado en una antigua planta eléctrica en el barrio de Kreuzberg, el Volt no deja indiferente a nadie.


DEGUSTAR UNOS DELICIOSOS BREZELS.
En esta ciudad todo el mundo ama los brezels. Un brezel es un tipo de galleta o bollo horneado, y retorcido en forma de lazo. Básicamente existen de dos tipos, los brezels de galleta y los de pan blando. Estos panecillos, junto a las salchichas y la cerveza no faltan en ninguna feria o festividad Alemana. Y en muchos casos los venden atados por una fina cuerda.

En Brezel Bar los preparan de formas variopintas como con tomate y mozzarella, con pasta de mantequilla y finas hiervas, o cubiertos de chocolate, entre otras muchas variantes. Después de la media noche el local se convierte en un coffee-shop con actuaciones en directo.

En Mitte encontramos varios escenarios perfectos para degustar buenos brezels. La Alpenstück Bäckerei ha sido galardona como una de la mejores panaderías del país. Hofpfisterei es la mejor panadería en la que probar los clásicos brezels de Baviera. Sin cambiar de barrio, en Zeit für Brotelaboran deliciosos rollos de canela, y asombrosos “brezel-croissant” crujientes por fuera y algo más blandos por dentro. Por ultimo, para los más sibaritas, en Wilmersdorf podemos visitar la panadería orgánica de Weichardt Brot, donde su especialidad son los brezels integrales.


ALTA COCINA
La cocina gourmet en Berlín está creciendo de una forma desmesurada. Solamente hay que fijarse en la presagiosa Guía Michelin, y ver como año tras año el número de estrellas no deja de crecer. Sin duda, este crecimiento no ha tocado techo y seguía multiplicándose en los próximos años.

Uno de los mejores, sino el mejor, es Fischers Fritz, que cuenta con dos estrellas Michelin.El chef Christian Lohse lleva este templo del gourmet en el Regent Hotel en Mitte, especializándose en platos de pescado y marisco como la cassoulet de lubina o el tartar de anguila ahumada. No es el único restaurante con dos estrellas Michelin, también le acompaña el Reinstoff, que combina cocina de vanguardia con recetas experimentales de la mano del chef Daniel Achilles en el barrio de Mitte, el Tim Raue, el Lorenz Adlon Esszimmer y el Facil, recién ascendido este año. Su cocinero, Michael Kempf, cautiva en este espacio con una cocina de fusión cosmopolita a base de componentes franceses y asiáticos.

"Paco Pérez es uno de los 9 afortunados con una estrella Michelin en Berlín. "

Este reconocido Chef catalán cuenta ya con 5 estrellas Michelin. Dos en el restaurante Miramar de Llança y otras dos en el restaurante Enoteca del hotel Arts de Barcelona, ambos inspirados en la comida y lo productos frescos del Mediterráneo, que lo han hecho mundialmente famoso en el mundo culinario. Al que se suma el restaurante 5 (cinc), la apuesta de Paco Pérez en el Hotel Das Stue de Berlín.

A Paco Pérez no le presiona en abosuluto tener tantas estrellas Michelin. “La presión al final se la pone uno mismo, pero no creo que tenga porque haber una presión como tal. Yo creo que es nuestra forma de vivir, nuestra forma de hacer. La presión en sí que tenemos es que cada huésped que viene a nuestra casa se marche feliz, eso es lo realmente importante. Tener estrellas Michelin es una satisfacción tanto personal como de grupo humano. Algo para celebrar. Todos los reconocimientos son buenos, y si es en el aspecto gastronómico, que es lo que hace una guía de tanto prestigio como la Guía Michelin, pues nosotros encantados.”

 
 
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