BRUJAS
La Venecia del Norte.
Texto y Fotos: Sergi Reboredo
 
Brujas es una de las ciudades más románticas de Europa. Pasear en calesa por sus calles empedradas, navegar en barca por sus canales, caminar por el casco histórico, o saborear su gastronomía en alguno de los restaurantes con estrellas Michelin galardonados en el último año, son algunos de los highlights de una ciudad casi perfecta.
 
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venecia del norte

No se necesitan muchas palabras para describir Brujas, aunque la mayoría de los tres millones y medio de turistas que lo visitan anualmente se empeñan en compararlo con un museo al aire libre, un viaje al pasado, o un cuento de hadas hecho realidad. Los puentes son un denominador común en esta ciudad medieval, necesarios para poder flanquear la multitud de canales que serpentea por la ciudad. Su mayor atractivo es su casco histórico, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, y que mantiene intactas las estructuras arquitectónicas medievales. Las guerras mundiales pasaron casi desapercibidas en esta ciudad, en la que viven 120.000 personas, que se desplazan mayoritariamente en bicicleta por sus calles adoquinadas. Los paseos en calesa son una de las formas más cómodas de conocer la ciudad y se les suele ver circulando durante todo el día por los alrededores de la plaza Markt, al igual que en otros puntos frecuentados por turistas. Uno de los sonidos más familiares de Brujas es el sonido de las herraduras en el empedrado de las calles.

Navegar por los canales es otra divertida manera de conocer Brujas. Puede que sus canales no sean tan famosos como los de Venecia, pero resulta totalmente gratificante pasar la tarde en una de estas excursiones.

"Su mayor atractivo es su casco histórico, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000"

El lago Minnewater y las beguinas.
Comenzamos nuestro peculiar recorrido de la ciudad en el Lago Minnewater. Hay muchas leyendas entorno a este lago también apodado como el Lago del Amor. Algunos dicen que le debe su nombre a una mujer llamada Minna. Ella, enamorada de un hombre que su padre no aprobaba, huyó y se escondió en la zona del lago, donde finalmente murió antes de que la encontrara su amado. Según esta leyenda, su amado inundó esta parte del bosque y la enterró justo debajo. Otros dicen que su nombre tiene relación con la palabra flamenca “minne” que significa “amor”, o con la antigua palabra germánica “minne” que significa elfo o duende. Fuera como fuese, en la actualidad es un romántico lago donde nadan los patos y los cisnes, circundado por varios senderos, que resultan ideales para pasear por las tardes.

Junto al lago del amor, se ubica la colonia Begijnhof, un conjunto de casitas blancas rodeando un hermoso jardín con césped lleno de árboles, en el que habitan unas 70 monjas benedictinas. Estas casas fueron fundadas en el año 1245 para acoger a las mujeres soleteras o viudas, y era llevado por beguinas. Las beguinas eran una asociación de mujeres cristianas, contemplativas y activas, que dedicaron su vida tanto a la defensa de los desamparados, enfermos, mujeres, niños y ancianos, como a una brillante labor intelectual que ahora empieza a ser conocida. Además de pasear por los jardines, y caminos circundantes, por los que pasan a menudo las monjas en bicicleta, podemos visitar un pequeño museo llamado La Casa de las Beguinas, que muestra como era la vida un par de siglos atrás.

Museos para todos los gustos.
Quizás uno de los museos más visitado de la ciudad sea el Diamant Museum. En esta exposición es posible contemplar la historia de los diamantes a través de los siglos, con especial atención al papel de los diamantes en Brujas en el momento de la corte de Borgoña, en los siglos XIV al XV, además de exhibiciones temporales. En el sótano del edificio se realiza cada día a las 12:15 una demostración de las propiedades más importantes del diamante: resplandor, condición de calor, dureza, color, diámetro, peso y claridad, además de mostrar la manera de pulirlos o cortarlos.

La Brouwerij de Halve Maan es una fábrica de cerveza que funciona desde 1856, en la que es posible hacer una visita guiada para descubrir los antiguos métodos tradicionales de elaboración de la cerveza en Brujas. Aquí se elabora la Brugse Zot, que representa el orgullo cervecero de la ciudad, y la Halve Mann, una variedad muy sabrosa de alta fermentación hecha a partir de malta y levadura. Al terminar el tour, se hace una degustación en la azotea, con unas vistas increíbles de la ciudad. El Memling Museum es uno de los edificios hospitalarios más antiguos y mejor conservados de Europa. El nombre del museo homenajea al artista Hans Memling, un pintor de origen alemán que se estableció en Brujas en 1465. El museo se conoce también bajo el nombre de Hospitalmuseum al estar albergado en el antiguo hospital de San Juan, que data del siglo XII. Lugar que acogió a peregrinos enfermos hasta el año 1976. Se muestran las antiguas salas de tratamiento y además de los dormitorios, que albergan numerosas pinturas y objetos de arte, en relación con el mundo médico en particular. También se exhiben varias obras realizadas por Hans Memling, entre las que destaca “El matrimonio místico de Santa Catalina”. Además, se muestran instrumentos médicos confeccionados hace varios siglos, y el famoso Relicario de Santa Úrsula. Junto al museo se encuentra la Apotheek, una farmacia del siglo XVII, que formaba parte de este hospital medieval.

El Groeninge Mueseum es el Museo Municipal de Bellas Artes de Brujas y alberga una importantísima colección de pintura belga y flamenca de seis siglos de antigüedad, comprendidos entre el XIV y el XX. Destacan sobretodo su fondo de “primitivos flamencos” que van desde Jan Van Eyck hasta Marcel Broodthaers. También son importantes algunos autores surrealistas como Paul Delvaux, y René Magritte.

"El Groeninge Mueseum es el Museo Municipal de Bellas Artes de Brujas"

La plaza Markt y el ayuntamiento, los dos lugares más visitados.
La plaza mayor, llamada Markt, representa el corazón de Brujas, y es la más bella de toda la ciudad. Está ubicada en un gran espacio abierto rodeado de edificios de un gran valor arquitectónico y en cuyo centro se alza un monumento dedicado a Jan de Breydel y Pieter de Coninck, dos cabecillas populares que encabezaron la rebelión contra los franceses en 1302. La plaza fue restaurada en 1996, y desde entonces está prohibida la circulación de coches. Al sur de la plaza se encuentra el campanario Belfort. Este campanario del siglo XIII, situado en la plaza Mayor, es uno de los iconos de la ciudad. Su torre octogonal se eleva hasta los 83 metros de altura, proporcionando unas maravillosas e incomparables vistas de 360º de la ciudad, no en vano esta edificación se utilizaba antiguamente como torre de vigilancia para detectar posible incendios.

Junto al ayuntamiento se encuentra la Heilig Bloed Basiliek, o lo que es lo mismo la Basílica de la Santa Sangre. Fue construida en el siglo XII como la capilla de la residencia del Conde de Flandes. Su tesoro, es un relicario que alberga un ánfora, que, supuestamente, dicen que contiene unas gotas de sangre de Cristo. Durante el mes de mayo, coincidiendo con en el Día de la Ascensión, se celebra una procesión llamada Heilig Bloedprocessie, en la cual el relicario se pasea por la ciudad. Partiendo de la plaza de Ayuntamiento por la calle Braambergstraat, se pasa por un bonito arco. A este callejón se le conoce como Blinde Ezelstraat (el callejón del Burro Ciego), y desemboca en el antiguo mercado de pescado, que todavía funciona bajo unas arcadas del siglo XVIII.

Donde comer
La gastronomía es Brujas es otro de los activos más cotizados. Es una de las ciudades con más estrellas Michelín per cápita, aunque también merece la pena visitar otros restaurantes todavía no galardonados, pero de increíble relación calidad precio. Resulta complicado por ejemplo reservar mesa en Assiette Blance, sobretodo a la hora de cenar. De decoración clásica, pero también de platos refinados cocinados con ingredientes de proximidad. Sus platos, en los que no faltan la carne, el marisco o el pescado ahondan en recetas tradicionales con cierto toque de elegancia y estilo. En Rock Fort, su chef Hermes, cocina un exquisito menú degustación por 49 euros. Patrick Devos es otro gran genio de la cocina de Brujas. Ubicado en un edificio del siglo XIV y decorado con gusto y elegancia al más puro estilo Art-Nouvea ofrece una gastronomía innovadora que fusiona productos de la ecológicos de la región maridados con excelentes vinos internacionales.

Brujas de compras
Si queremos aprovechar nuestra estancia en la ciudad para las compras, el chocolate está más que asegurado, ya que existen más de 40 tiendas especializadas en chocolate repartidas por toda la ciudad. Chocolate Line es quizás la mejor tienda de todas. Pocos chocolateros artesanos mezclan sabores tan diferentes como lo hace Dominique Persoone. Así pues podemos encontrar pralinés de cebolla frita, tequila, coca-cola y muchos otros más. La cerveza es otro de los souvenirs más solicitados, y si existe una tienda en Brujas en la que podamos encontrar todas las variedades, y los cientos de marcas de cerveza que se fabrican en Bélgica, ésta es, sin duda alguna alguna 2be Moodshopping Brugge. Dos plantas enteras dedicadas a la cerveza y otros productos típicos como el chocolate, el café y la ginebra.

Para comprar confecciones realizadas mediante la técnica de encaje, Kantcentrum es un lugar perfecto, ya que por una parte, estamos completamente seguros que se ha elaborado a mano, y no es fabricado en serie en la China, y por otra parte los precios son bastante competitivos. Muy cerca del Kantcentrum, en Balstraat 11, se encuentra T’apostolientje, otra tienda de encaje con un surtido bastante extenso, y buenos precios.

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